¿CÓMO LOGRO TRANSFORMAR MI ENERGÍA, CÓMO LOGRÓ TRANSMUTAR ESE DOLOR EN LUZ?

Todos los seres humanos vibran a una determinada frecuencia, y esto va a depender del estado de consciencia alcanzado.

Vibrando siempre en una frecuencia para mantener equilibrada mi energía, mis chakras, mi cuerpo con el espíritu y con la materia y el alma.


Con el paso del tiempo tenemos que enfocar nuestra atención en las emociones que tenemos, porque por una u otra situación dejamos de sentir esas emociones, dejamos de creernos inmerecedoras de esas emociones por adquirir responsabilidades que no son nuestras y dejamos de atender las emociones que viven dentro de nosotros (alegría , felicidad, amor, tranquilidad, paz, tristeza, depresión, irá, enojo, frustración ), si equilibramos nuestro sentir el dolor lo vamos a transmutar en luz y esas emociones y esa luz va a ser energía vital para nosotros.


Al reconocer que existe dolor y lo hablamos se comienza a liberar esa energía, de alguna y otra manera hay que sanar, hay que fluir y si no lo hago voy a continuar insano y mi cuerpo va a sufrir las consecuencias, la materia se va a enfermar y mi energía va a bajar.


Aceptar el dolor y sufrimiento es parte de nosotros y liberarlo es donde rompemos el apego. Podemos hacer con ese dolor lo que nos plazca, veremos lo que no nos sirve y conservemos el recuerdo y ya no va a doler tanto. El hecho que hablemos de una situación es aceptar que está ahí, por eso sí yo libero, decreto, suelto me voy a curar.


Al reconocer que el dolor vive en nosotros, no dejemos que esa emoción se transforme en un pensamiento y juzgar a la persona que no los causó, si no pensar en nosotros.


No analicemos su comportamiento, es su responsabilidad, no nos identifiquemos con ellos porque tenemos que evolucionar, manejar la energía de una forma que sea yo quien deba de estar bien para mí, por mí y en mí. 


Al recordar debemos permanecer en el presente, ser observadores de lo que está ocurriendo dentro de uno, ser observadores de esos recuerdos que estamos soltando  porque si regresamos a ese tiempo vamos a volver a sufrir, esa es la diferencia que hay que separar entre estar en el presente y regresar al pasado. 


Si somos conscientes del dolor emocional que sentimos, somos conscientes de la alegría emocional que llega, si somos conscientes del sufrimiento emocional que sentimos, somos conscientes de la tranquilidad emocional que logramos adquirir cuando nosotros liberamos, si somos conscientes de la ira emocional, somos conscientes de la magnificencia de nuestra energía para poderla eliminar con métodos simples, respirando conscientemente, descargando la energía, seamos conscientes del dolor pero liberemos, no lo adjudiquemos como nuestro, no lo tomemos como una excusa para vivir en el miedo. 


El dolor emocional no nos deja fluir y si no fluimos no avanzamos y no somos conscientes que somos los observadores de nuestra energía.


*Tomado de la red*