El poder de las palabras…

Las palabras que pronunciamos son expresiones externas de nuestros procesos mentales. 

Generalmente, el efecto más fuerte que ejercemos en las personas se produce a través de nuestras palabras. Las relaciones pueden sanarse cambiando el modo en que hablamos a alguien o de alguien.

Mucha gente entabla conversación, no por el valor del mensaje que tiene que transmitir, sino simplemente porque le gusta el sonido de su propia voz.  Así pues, he aquí una pregunta muy útil que te puedes hacer algunas veces: «cuando le transmites una idea a alguien, ¿pones más énfasis en cómo puedes imponer tu opinión o en cómo puede beneficiarse el oyente?

También es muy importante tener en cuenta que las afirmaciones que te murmullas  a ti mismo/a  en diversas ocasiones durante el día, pueden tener un efecto enorme en tu forma de sentirte. Algunos ejemplos de expresiones a evitar son:

1. ¡Hacer esto me cansa y me pone enfermo! ¿Qué crees que esta expresión tendría en tu subconsciente? No es muy probable que el decir esto te ponga enfermo, pero no puede tener un efecto muy positivo en tu bienestar físico o emocional. Es bastante seguro que expresiones como éstas, usadas a  menudo, pueden producir un nivel de cansancio mayor de lo que debería corresponder al trabajo que estás haciendo.

2. ¡Estoy harto, harta, de hacer eso! Al registrar esto el subconsciente, y como consecuencia el poder de nuestras palabras, el estado de «hartura» ocurrirá, pero más por lo que estás pensando que por lo que estás haciendo.

3. ¡Estos cálculos matemáticos  me están dando dolor de cabeza! Creo que no existe ni un sólo cálculo en el mundo que pueda darme un dolor de cabeza, porque me encantan los cálculos. Si terminas con un dolor de cabeza después de hacer algunos cálculos matemáticos o financieros, entonces la causa del problema es la sugestión de que las operaciones matemáticas pueden crear dolores de cabeza y no las propias operaciones en sí.

Así que ten cuidado con lo que te dices o piensas, ya que las palabras que pronunciamos y los pensamientos que albergamos son extremadamente poderosos y cada aspecto de nuestra vida puede mejorar si somos capaces de ajustar nuestros pensamientos y la actitud  hacia cada reto al que nos enfrentamos.

Tycho Potiu