Ley de la evolución.

En la misma proporción y de igual a igual. En una relación, sea del tipo que sea, si alguien da más de lo que el otro puede tomar, amenaza la relación y ésta terminará inexistente. Los extremos muestran las propias carencias y necesidades y conducen a la relación a un lugar de aprendizaje y toma de consciencia, nunca a La Paz del encuentro y el disfrute. Se evoluciona desde el equilibrio, dar, y tomar, como el movimiento de la respiración, exhalación e inhalación, ambas necesarias, ambas diferentes, ambas complementarias y en la misma proporción. Ninguna resta, ninguna invalida, ninguna coloniza, ningún invade, ambas se rozan en la individualidad de la confianza y la serenidad de la propia energía.

De igual a igual.. Estamos en la escuela de vida, nada es erróneo, todos es correcto para nuestra evolución. Si nos vivimos en un extremo, la vida nos regala la oportunidad de aprender a aceptar el otro extremo. Amarnos, con nuestras sombras y nuestras luces, tomar consciencia de que primero, debemos iluminar nuestras sombras para salir a relacionarnos con el amor que somos y nuestra luz interior y todo lo demás se dará fácil y amable. “Somos seres relacionales, somos relación”

Maku Sirera Pérez